 | RELACIONES BILATERALES
1. RESEÑA HISTÓRICA
Durante el Pontificado del Papa Pío IX, que se extendió de 1846 a 1878, el Perú y la Santa Sede iniciaron contactos diplomáticos a través de la misión extraordinaria que realizó a los entonces Estados Pontificios, el primer plenipotenciario peruano ante la corte papal, monseñor Bartolomé Herrera Vélez, entre los años 1852 y 1853, con el propósito de plantear la posible suscripción de un concordato y el reconocimiento del derecho de patronato.
En 1859 el segundo plenipotenciario del Perú ante la Santa Sede, Luis Mesones, estableció la Legación Permanente y reanudó el empeño de Herrera en pos de un concordato y la formalización del derecho de patronato.
Es durante la misión del tercer representante del Perú ante la Santa Sede, don Pedro Gálvez Egúsquiza, que se consolida la relación bilateral al expedirse, el 5 de marzo de 1875, la “Bula Praeclara Inter Beneficia”, Letras Apostólicas que reconocieron a los Presidentes del Perú el ejercicio del Derecho de Patronato que de facto éstos habían ejercido desde la independencia nacional como sucesores de los Monarcas de España.
2. MARCO JURÍDICO DE LA RELACIÓN BILATERAL
El marco jurídico de la relación bilateral está contenido en el Acuerdo entre el Perú y la Santa Sede, suscrito en Lima el 14 de julio de 1980. Este instrumento internacional establece las prerrogativas, exenciones, la personería jurídica de la Iglesia Católica y reconoce su importancia en la formación histórica, cultural y moral del país.
Uno de los cambios más importantes que incluye el Acuerdo de 1980, es la conclusión del patronato que ejercían los jefes de Estado, derecho que les permitía nombrar a los obispos de la República. El actual acuerdo confiere esa potestad a la Santa Sede y sólo en el caso del Vicario Castrense debe tenerse la conformidad del Presidente de la República.
3. RELACIONES POLÍTICO-DIPLOMÁTICAS BILATERALES
Los intereses del Estado Peruano en su relación con la Santa Sede son:
a) Colaborar con la Iglesia Católica para el desarrollo humano del Perú.
b) Coordinar iniciativas multilaterales y respuestas legales y políticas a los desafíos éticos contemporáneos.
c) Proteger y divulgar el patrimonio cultural cristiano peruano en el mundo.
Desde una perspectiva histórica las relaciones entre el Perú y la Santa Sede se mantienen sólidas y positivas, sostenidas por la religiosidad del pueblo peruano y por el respeto que la sociedad de nuestro país tiene hacia el Santo Padre y a la Iglesia Católica.
En el ámbito multilateral, donde se discute la mayor parte de los temas en que la Santa Sede ha asumido posiciones muy claras, se constata la convergencia de posiciones. Como ejemplo tenemos la plena sintonía en la defensa de los derechos humanos, en la insistencia en que se asuman políticas a favor del desarme y en la necesidad de atender los problemas que se derivan del cambio climático
Las relaciones entre el Perú y la Santa Sede se ven fortalecidas por los siguientes elementos:
1. La centralidad de la religión católica en el desarrollo del país. La importancia atribuida por el Estado a la Iglesia está inscrita en la Constitución vigente de 1993 que en su preámbulo invoca a “Dios Todopoderoso” y en su artículo 50 señala que “el Estado reconoce a la Iglesia Católica como elemento importante en la formación histórica, cultural y moral del Perú y le presta su colaboración”.
2. La clara separación entre Estado e Iglesia, que se apoya en el acuerdo bilateral del 19 de julio de 1980, el cual establece la relación entre ambas jurisdicciones sin las ambigüedades del pasado.
3. La imagen positiva de la Iglesia en la opinión pública peruana, que se deriva del innegable prestigio e influencia del magisterio que desarrolla y, en particular, de la señera figura del anterior Papa Juan Pablo II, quien fue el único Sumo Pontífice que visitó el Perú en dos ocasiones. Asimismo, esta imagen se deriva de la importante labor educativa y de apoyo a la salud pública y a la asistencia humanitaria que la Iglesia realiza en favor de los peruanos más necesitados.
4. La coincidencia de ambos Estados en los principios internacionales que sustentan las relaciones internacionales, especialmente la vigencia de la paz y la justicia y la solución pacifica de las controversias.
En agosto de 2007 se produjo la visita oficial del Secretario de Estado del Vaticano, Cardenal Tarcisio Bertone, a quien se le otorgó la Orden El Sol en el grado de Gran Cruz. En dicha oportunidad, el Cardenal Bertone se reunió con el Presidente de la República, Dr. Alan García Pérez, y el Ministro de Relaciones Exteriores, Embajador José Antonio García Belaúnde.
El Secretario de Estado del Vaticano, Cardenal Tarcisio Bertone, trajo consigo un mensaje de solidaridad a los damnificados del sismo que afectó Chincha, Pisco e Ica. Igualmente, inauguró el IX Congreso Eucarístico realizado en Chimbote.
Mención especial merecen las visitas oficiales realizadas por el Santo Padre en los años 1985 y 1998, ocasiones en las que se estrecharon los vínculos con la Iglesia Católica, además de renovarse los principios cristianos que ella promueve y que la sociedad peruana comparte.
El Presidente de la República, doctor Alan García Pérez, realizó una visita oficial al Vaticano, el 30 de noviembre de 2009, ocasión en la que se entrevisto con el Santo Padre Benedicto XVI.
4. RELACIONES POLÍTICO-DIPLOMÁTICAS MULTILATERALES
En el ámbito multilateral, se constata la convergencia de posiciones en la defensa de los derechos humanos, en que se asuman políticas a favor del desarme y en la necesidad de atender los problemas que se derivan del cambio climático.
El Perú y la Santa Sede han mantenido en los últimos años coincidencias en varios temas de carácter multilateral, en particular la promoción de la paz y del desarme, la defensa del desarrollo sostenible, la lucha contra las drogas y el énfasis en el alivio de la pobreza en toda política de desarrollo.
La Santa Sede es observador ante las Naciones Unidas, los Organismos Especializados en Ginebra, el Organismo de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, la Organización de las NNUU para el Desarrollo Industrial (ONUDI), la FAO, la UNESCO, la Organización Mundial del Comercio, el Consejo de Europa, la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa, entre otros. Asimismo, es miembro de la Agencia Internacional de Energía Atómica, del Consejo para la Cooperación Cultural del Consejo de Europa, de la Organización por la Seguridad y la Cooperación en Europa, de la Organización de la Liga Árabe y de la Comisión Internacional de Medicina Militar.
En el ámbito regional, para la Santa Sede el continente americano ha sido objeto de especial atención por encontrarse la mayor población católica del mundo. Los problemas de América Latina son vistos con particular atención por la curia romana. En el plano político, el Vaticano cuenta con un observador permanente ante la Organización de Estados Americanos.
En 1971, la Santa Sede anunció su decisión de adherir al Tratado sobre No Proliferación de Armas Nucleares de 1968 (al que Perú adhirió en julio de 1968).
5. COOPERACIÓN
La Iglesia Católica es una de las mayores fuentes de ayuda y cooperación en el Perú. Una muestra de ello fueron 200 mil dólares otorgados al Consejo Pontificio Cor Unum y un millón de euros otorgados a la Conferencia Episcopal Italiana, ayuda destinada a la emergencia del sismo ocurrido en agosto de 2007.
Igualmente, a través de Caritas del Perú, diseñó e inició la implementación de un Programa de Reconstrucción Integral, principalmente en las áreas de vivienda, educación, agua y saneamiento que suma un total de aproximadamente 14 millones de dólares.
6. RELACIONES CULTURALES
En todo el mundo existen más de 40 organizaciones de laicos católicos peruanos, en particular hermandades y asociaciones que constituyen una red de difusión de la cultura cristiana de origen peruano.
Actualizado al 29 de enero de 2010
|  |